¿Qué pasará si me integro?

Cuando vienes a los Claretianos, empiezas un proceso llamado “la formación.”

La formación es cuando uno crece, no solamente en términos académicos, como suele pasar a los que “van al seminario,” sino uno crece en cada aspecto de su persona (espiritual, emocional, físico, y mental).  

 

El proceso de la formación puede durar de 5 a 11 años dependiendo del nivel de educación que tienes al entrar a nuestra Congregación. 

Nuestro proceso de formación no es igual para todos donde todos caminan por los mismos pasos.  Nos esforzamos para construir tu formación basada en ti, tus experiencias previas, y las necesidades de la congregación.

 

Dicho esto, el proceso de la formación se divide en 3 fases:

Prenoviciado,

noviciado, y

posnoviciado. 

A través de este proceso, se pide a los miembros tener un director espiritual quien sirve como alguien imparcial para ayudarlos a crecer en su llamado y su fe.

 

El Prenoviciado, típicamente llamado el Postulantado, dura de 1 a 4 años para empezar tu proceso de formación y aprender los elementos de la vida religiosa.  Los postulantes en esta etapa aprenden la oración de la comunidad o la liturgia de las horas, viven en comunidad, terminan sus estudios para su licenciatura, aprenden sobre el carisma Claretiano y sirviendo en uno de los ministerios Claretianos.

El Noviciado, como requiere la ley canónica, es un periodo de un año cuando el “novicio” entra a un tiempo intenso de la oración, la pastoral, la vida comunitaria y la formación en nuestra historia y constituciones Claretianas.  Es el tiempo cuando te pedimos que meditas sobre si tu llamado es ser sacerdote, hermano religioso o diácono permanente.  Los Claretianos es una de las pocas comunidades que están abiertas a los 3 carismas de servicio. 

 

Al final de este año si te sientes llamado a seguir el camino de San Antonio como Misionero Hijo del Inmaculado Corazón de María, y tus superiores están de acuerdo, entonces haces tus “votos simples” o primeros votos de la pobreza, castidad y obediencia.  Estos votos se hacen por un año a la vez hasta que hagas tus votos perpetuos. 

 

Después del noviciado, empiezas tu periodo de Posnoviciado.  Puede durar de 3 a 6 años y es el centro del programa de formación.  Como la Iglesia en los Estados Unidos espera que conocemos la fe sin tener en cuenta si somos hermanos, diáconos o sacerdotes, todos los que han tomado sus votos simples empiezan su entrenamiento en la teología avanzada.  Esta parte de la formación está basada en tu situación particular. 

 

Candidatos para ser Hermanos Religiosos van a estudiar algún nivel de teología avanzada y tendrán la oportunidad de estudiar también otra área de especialización.

Candidatos para ser Diáconos Permanentes estudiarán en el Programa de Maestría de la Divinidad y participarán en el programa local de formación de los diáconos permanentes mientras viven en nuestra comunidad Claretiana.  Aunque los diáconos permanentes diocesanos pueden estar casados, los diáconos Claretianos no se casan porque tomamos votos de celibato/castidad.

 

Candidatos para ser Sacerdote estudiarán en el Programa de Maestría de la Divinidad y tendrán la oportunidad de terminar una Maestría de la Sagrada Escritura al mismo tiempo. 

 

Cada año, después de consultación y aprobación por sus formadores, los que han hecho sus votos simples los renuevan.  Si al final de este periodo de formación, tú sientes el deseo de comprometer tu vida en servicio a otros como Misionero Claretiano, harás tus “votos finales” o “votos solemnes.”  Normalmente se hace al empezar tu último año de estudios. 

 

Para hermanos, esto marca el tiempo que entran en el ministerio activa.

Los candidatos al diaconado permanente normalmente pasan entre 6 meses a un año en formación continua/estudios antes de ser ordenados como diácono permanente y después entran en el ministerio de tiempo completo ya que terminen sus estudios. 

 

Los candidatos al sacerdocio pasarán de 3 a 6 meses antes de recibir su ordenación como diáconos “transicionales” y después pasar de 6 meses a un año como diácono transicional antes de su ordenación sacerdotal y finalmente mover al ministerio de tiempo completo. 

 

La meta del proceso de formación es ayudarte discernir de qué forma Dios te está pidiendo que vivas tu bautizo y capacitarte para servir al pueblo de Dios como hermano, diácono o sacerdote y también crecer en tu identidad Claretiana viviendo y construyendo comunidad. 

 

Después de tomar sus votos finales, uno empieza su tiempo que llamamos la formación “continua.”  Nosotros aceptamos que los votos no son una “graduación” de la formación.  Somos llamados a seguir creciendo en nuestra fe, en nuestros conocimientos y en nuestra vida de oración con Dios.  Nuestra familia Claretiana se compromete a apoyar a sus miembros con esta formación con días de reflexión cada mes, retiros anuales, estudios continuos, y programas de sabáticos.  Todo el programa de formación como dijo San Antonio es, “para la mayor gloria de Dios y la salvación de las almas.”