Un consejo para las personas discerniendo

Un consejo para las personas discerniendo una vocación al sacerdocio o a la vida religiosa


Por Uriel Briones, Seminarista Claretiano

You can read this reflection in English here.


Soy Uriel Briones. Tengo 24 años y soy un nuevo seminarista dentro de la Congregación de los Misioneros Claretianos. He estado discerniendo mi llamado al sacerdocio por los últimos cinco años y medio. A través de ese tiempo, he aprovechado para reflexionar, orar, fortalecerme y ser activo en mis propias parroquias. Al costado, también seguía estudiando una carrera universitaria. Nunca se me ocurrió que formaría parte de la comunidad claretiana, porque al inicio quería estudiar con mi propia diócesis, la Diócesis de Peoria. Sin embargo, lo más importante es seguir buscando quién Dios quiere que yo sea.


Cuando entré al seminario claretiano, estaba muy emocionado, pero al mismo tiempo tenía miedo. Tenía sentimientos mixtos debido al hecho de que iba a salir de mi casa y también sobre la formación en general. Solo pasé siete meses discerniendo con los claretianos antes de entrar al seminario con ellos, lo cual demostraba la cantidad de dudas que he tenido. Pero, he podido ser testigo de lo que significa formar parte de la comunidad y de que, como hijos del Corazón Inmaculado de María, ellos siguen emulando las acciones de los discípulos de Jesús en la forma que San Antonio María Claret enseñó a sus seguidores. A pesar de mi actitud, sigo caminado por el sendero, viendo y aprendiendo por donde este camino con los claretianos me vaya a llevar. En otras palabras, ha sido una oportunidad para crecer.



El mejor consejo que puedo dar a cualquier persona discerniendo su camino al sacerdocio o la vida religiosa es siempre tener fe en el Señor, a pesar de cualquier reto que puedan enfrentar mientras siguen su jornada. Aunque sea un seminarista nuevo, todavía estoy aprendiendo cosas nuevas y discerniendo continuamente mi camino dentro de la voluntad de Dios. Lo importante es seguir rezando, pidiendo al Señor guiarte por cada obstáculo. Pide la intercesión de tus santos favoritos, pide a Jesucristo y a nuestra Madre María que te guíen. Especialmente en los momentos cuando tengas miedo o incluso tengas dudas. Además, busca siempre el apoyo de tu familia, tus amigos, e incluso tus colaboradores. Siempre van a estar allí para apoyarte en cada decisión que hagas. Pero sobre todo, aprovecha al máximo todo tu camino.



Si te gustaría ser acompañado mientras disciernes tu vocación, ponte en contacto con nuestro Director Vocacional hoy! Si conoces a algún hombre joven que está discerniendo su vocación, comparte este artículo con él.

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