Mi llamado al crecimiento continuo

Updated: Sep 14

Por el P. Fred LeClaire, CMF


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El P. Fred comparte a continuación sobre su llamado al sacerdocio y cómo ha crecido en su vocación.


También tiene una discapacidad visual. Si quieres ver una entrevista en video que hizo con Radio Claret sobre ser un sacerdote con pérdida de visión, puedes ver el video aquí: https://youtu.be/GoCXW0Velww



Me sentí llamado a ser sacerdote a una temprana edad. Disfrutaba ser acólito y estaba ansioso por servir en la Misa. Sentía una cercanía con Dios a una edad más temprana y esperaba tener la oportunidad de servir en el altar. Esto continuó durante mis días de la escuela preparatoria.


Comencé a considerar al seminario en mi tiempo en la universidad. Lo que tenía que hacer y lo que estaba haciendo no me preparó para realizar mi vocación. Mi amor a Dios y a los demás necesitaba expandirse más allá de mi percepción limitada y tuve el desafío de crecer. Mi vocación fue un aumento gradual de la conciencia del crecimiento continuo durante mi tiempo en la universidad y en el seminario.


Siempre tenía el apoyo de mis familiares y otras personas que decían que sería un buen sacerdote. Me sentí llamado a una vocación, pero necesitaba madurar durante todo el proceso para ser un mejor sacerdote. La ordenación no es el paso final, solo el paso inicial de una conciencia del llamado de Dios en mi vida.


Estoy agradecido con Dios y los claretianos que me han apoyado en mi camino. Tuve la buena suerte de estar en una parroquia que fue servida por los Claretianos, el Sagrado Corazón en Prescott, Arizona, en los años 70 y 80. Me animaron a crecer en deseo y obra. Estoy agradecido a Dios por el camino que me ha llevado a este punto. Lo que pensaba que eran fracasos, en realidad se convirtieron en oportunidades para comprender mejor cómo Dios actuaba en mi vida. Cualquier éxito que tenía fue por la gracia de Dios, no por mi propia voluntad.


Mi vocación se trata de mi relación con Dios y con los demás. Cuanto más amo, más entiendo mi llamado de Dios. Dios me ha ayudado a crecer en mi inmadurez, comprender mejor el don de la comunidad y el servicio, y una mejor visión de la vida misionera en la Iglesia y la familia claretiana.



¿Podrías ser llamado a una vocación de servir al pueblo de Dios como misionero? Visita www.myclaret.org para conocer más y ponte en contacto con un director vocacional quien con mucho gusto te acompañará en tu camino de discernimiento.